Desde que empezó la escuela
primaria, a Laura le encantaba las artes plásticas. Iba a un taller de cerámica
desde los ocho años, porque eso es lo que amaba hacer. Ella asistía por las
tardes, cuatro veces por semana. Aparte del taller, ella ahora también asiste
al quinto año del colegio secundario Normal 6, en el cual también hay
actividades artísticas, como talleres de música, teatro y artes plásticas.
Participaba en todos los que le permitía el horario. A Laura no le gusta leer. Nunca
le interesó.
Todo eso la hacia
feliz, pero, por otro lado, Laura se sentía bastante angustiada por que se
acercaba fin de año y todas su amigas ya sabían lo que iban a estudiar en la
facultad, menos ella. A todo esto, los padres de Laura la estaban encontrando
angustiada por este tema. Por eso, decidieron ayudarla a encontrar algo que le
gustara estudiar el año siguiente. Sus padres sabían que ella ama estar con niños,
por eso los pensaron en que quizás la pediatría como rama de la medicina le podría
interesar. Faltaban pocos días para el cumpleaños de su hija, entonces fueron a
recorrer librerías buscando un buen libro de pediatría para regalarle a su
hija. Por suerte encontraron uno muy lindo, que se llama “Pediatría con sentido
común” de los autores Dr. Estivill y Pin. Su hija se emocionó mucho con el
hermoso regalo que le habían ofrecido sus padres para su cumpleaños, pero, a la
vez, se sorprendió.
-Ese libro es para
mi? Dijo Laura a sus padres mientras miraba el libro detenidamente.
-Claro. Responden
los padres.
-Pero este libro es
muy largo para mi. Tiene 649 páginas, es infinito!
-Nosotros confiamos
en que te va a interesar, y lo ibas a querer leer, más no ibas ni a poder parar
de leer.
-Que bueno, tiene
muchas imágenes , dice Laura de forma irónica.
-Exacto así te
entretiene mas.
Pasada la tarde, después
de la larga fiesta de cumpleaños en su casa, se siente cansada, pero igual
quiere comenzar a leer el libro, y ver si le interesa. Lo agarra con la mano,
lo mira y le parece que va a ser interminable.
Tres horas más tarde, Laura va por la página 47 de las 649 que tiene el libro.
-Se ve que le
intereso argumentan los padres.
Ella sigue
enganchada en su libro.
Pasada una semana, Laura
le pide a sus padres que averiguen si es posible realizar una pasantía de
pediatría en algún hospital del centro de la Ciudad De Buenos Aires. Los padres
se ponen muy contentos por la reacción de Laura acerca de su interés por la pediatría.
Su madre busca en sus contactos, y consigue al Director del hospital de niños. Lo llama y organizan una reunión para que
conozca y converse con su hija. A la semana siguiente, Laura va con su madre al
hospital para reunirse con el Director. La joven está feliz, con una sonrisa de
oreja a oreja. A partir de ese día, ella fue de lunes a viernes al hospital a
ayudar a las enfermeras de la Unidad de Cardiología, y luego volvía a su casa
con una cara de felicidad total. Llegaba y no podía parar de contarles a sus
padres todas las cosas que aprendió. Esta pasantía duro muy poco, solamente
cuatro semanas.
Cuando la terminó se
entristeció mucho, pero quedó convencida de lo que quería ser cuando fuera más
grande..
Luego de las
vacaciones largas de verano, Laura ingresó feliz y contenta al edificio de la
calle Marcelo T de Alvear, donde queda la Facultad de Medicina de la Universidad
de Buenos Aires.
Kamila, Araceli: Retomar los conceptos de la literaturidad ya vistos, aquello que define al uso estético del lenguaje y qué hace que el "cómo" se cuenta sea tan importante como la historia contada. En el texto, predomina el decir sobre el narrar, no hay suspenso ni tensión y las acciones se tornan previsibles y no logran conmover. El narrador habla sobre lo que sucedió o sucede pero no hacen que los hechos sucedan.
ResponderEliminarNo es verosímil que haga una pasantía en el hospital una estudiante de secundaria; si así fuera, ¿por qué en cardiología y no en pediatría? la facultad queda sobre la calle Paraguay. Tampoco se entiende, la presentación de los gustos y habilidades artísticas de la protagonista, para terminar llevándola a la carrera de medicina.
Rever puntuación, conectores, tiempos verbales, repeticiones innecesarias.
Ojalá les den ganas de volver a sentarse con este texto y practiquen la reescritura, porque a escribir se aprende escribiendo.
Nota: 5