viernes, 2 de mayo de 2014

y se que muriendo hallaré mi verdadera libertad- Macarena Costantini

Tengo miedo. Mucho miedo. Los nervios recorren todo mi cuerpo y lo puedo sentir desde lo mas profundo de mí ser. Me muerdo los labios.
La fila, interminable, miro con disimulo para contar cuantas personas tengo delante. Ni siquiera me quedan uñas por morder.
Pasan cinco personas mas y voy yo, estoy transpirando, trato de que nadie sospeche nada.
Nunca antes en lo que van de mis cuarenta y tres años había tratado de pasar droga a Colombia. Pero hoy sí. Voy yo, es el momento, el señor que me hace el check-in me ve algo ansioso, percibo que sospecha algo...

Me despierto en algo parecido a una clínica,no se que pasó con la cocaína que tenía en el bolso. Del otro lado, un señor, esperando ordenes de los médicos. Están esperando para poder llevarme a prisión, y claro, no estoy en una clínica, estoy en el aeropuerto, me desmayé. Miro la hora un poco desconcertado, acaban de pasar veinte minutos de cuando estuve en la fila.
Me agarro la cabeza con una bronca profunda e inexplicable. Un largo llanto empieza a invadirme. Empiezo a patear todo lo que esta a mi alcance y ni los médicos pueden calmarme, un largo llanto me invade, aprieto mis dientes en señal de impotencia y me quedo sin aire.

Lo único que queda conmigo es un libro de bolsillo muy pequeño con frases que tratan de la libertad, un poco mareado y desconcertado lo abro y no se cómo puedo leer las cinco primeras que decían así:
"La libertad es muy valiosa porque ella nos permite expresarnos, hacer lo que queramos, a no ser esclavo de nadie"
"La auténtica libertad es sentirse en paz con uno mismo"
"Sólo hay libertad en el mundo de los sueños"
"La libertad permite a la vida vivir"
"Y sé que muriendo, hallaré mi verdadera libertad"

Han pasado diez días, la cárcel es peor de lo que uno imagina.
Me han declarado a quince años aquí adentro

Pero hay una frase...una frase que resuena en mi mente todo el tiempo, y es la última del libro al cual me sacaron cuando entre acá. Dice así "Y se que MURIENDO hallaré mi verdadera libertad". ....


1 comentario:

  1. Macarena: en tu texto predomina el decir sobre el narrar, no hay suspenso ni tensión y las acciones se tornan previsibles y no logran conmover. El narrador habla sobre lo que sucedió o sucede pero no hacen que los hechos sucedan. Repensar qué hace que el "cómo" se cuenta sea tan importante como la historia contada.
    ¿Cómo interviene tu imaginación en la elaboración de esta historia? ¿Cuál es la transformación de la realidad que te propusiste al escribirla? No pierdas de vista que estamos en literatura y la consigna planteaba la escritura de ficción. Revisar el verosímil: no es creíble que se ponga a leer en semejantes circunstancias; tampoco que lleve consigo un libro que funcione para la ocasión, que no previera el riesgo de su accionar.
    Rever construcción de párrafos y oraciones; uso de puntuación, tiempos verbales, repeticiones innecesarias. También el título ya que anticipa y explica innecesariamente.
    Ojalá te den ganas de volver a sentarte con este texto y practiques la reescritura, porque a escribir se aprende escribiendo.
    Nota: 5

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